Toda mi vida he creído que era «raro», que me pasaba algo que me impedía hacer y disfrutar de lo que los demás sí disfrutaban como estar con mucha gente, salir con amigos, y en definitiva, ser sociables la mayoría del tiempo. Pero hace no mucho ese desconocimiento de mi cambió por completo. Descubrí que era introvertido gracias a este vídeo de Korah, pues describía por completo cómo soy.

Si las personas mayormente extrovertidas se sienten bien y disfrutan estando con más personas, los introvertidos somos totalmente lo contrario, necesitamos estar solos para recargar energías y sentirnos bien. Y ojo, estar solos no lo vemos como algo malo, sino que es algo que necesitamos, y quizá esto es algo que de joven mi entorno no entendía de mi. Me alejé bastante de los amigos que tenía porque querían verse a todas horas y todos los días, mientras yo pensaba ¿por qué esa necesidad? dejadme estar solo, por favor.

Con el paso de los años, he ido perdiendo amistades «presenciales» por así decirlo, porque al alejarme de ellos y no querer verme tanto con ellos, al final, y como es obvio, se cansaron de llamarme. Por otra parte he ganado otras amistades por internet, algo que agradecía porque al poder hablar con gente con la que no podía estar físicamente, me gustaba y me ayudaba a estar solo y cómodo.

En mayor medida, no me gustan las interacciones sociales. En mi día a día tengo que luchar con esas interacciones, ya sea una llamada que recibo al móvil, hablar con personas que no conozco, entre otras cosas. Muchas veces me gustaría cambiar eso para poder avanzar más rápido en lo que quiero hacer en mi vida, pero me cuesta demasiado.

Cuando alguien me dice «llámame y quedamos algún día», por dentro pienso: «Me encantaría hacerlo, me encantaría llamarte y quedar, pero voy a tardar mucho en decidirme a hacerlo porque antes tengo que prepararme mentalmente para afrontar eso». Y no es que no quiera quedar con esa persona, sino todo lo contrario, pero me cuesta demasiado tomar esa iniciativa, me tengo que preparar mucho mentalmente para hacer algo así, e incluso si la toma la otra persona, mi cerebro se llena de excusas con tal de atrasar ese momento. Es algo bastante problemático en mi, porque al final esa persona (supongo) termina pensando que no me interesa hablar o quedar.

Algo tan simple para muchos como llamar a alguien por teléfono, a los introvertidos nos cuesta un mundo porque necesitamos prepararnos mentalmente para ello. Si tienes un amigo introvertido, hazle un favor y mándale un mensaje, no le llames directamente.

Estoy bastante orgulloso de ser introvertido, me siento bien siendo como soy, y en cierta forma, no quiero cambiar eso por muchos problemas que me de ser así en el ámbito social.

No obstante, aunque me guste estar solo, no quiere decir que no pueda estar con gente. Puedo estar 24 horas con mi pareja al lado y no me produce esa sensación, aunque de vez en cuando si necesito estar un rato solo con mis pensamientos y mis cosas. También puedo quedar con amigos y disfrutar de sus compañía, aunque no tanto como las personas algo más extrovertidas. Y puedo estar de fiesta sin que me de un colapso cerebral, pero no tanto tiempo como los demás y no con tanta gente porque al final me saturo demasiado.

En definitiva, los introvertidos somos gente que en el fondo somos muy amigables (en general) cuando tenemos confianza, pero si podemos elegir entre estar solos o salir a algún sitio, vamos a preferir estar solos, no porque no queramos estar con la otra persona, sino porque necesitamos estar solos.